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El Salvador suma 632 millones de euros en bitcoin en medio del ‘rally’ de la criptodivisa

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El Salvador ha intensificado su apuesta por el bitcoin en los últimos meses, alcanzando un volumen acumulado cercano a los 632 millones de euros en reservas de la criptomoneda, en el contexto de una sostenida revalorización del activo digital. Esta cifra refleja tanto las compras directas realizadas por el gobierno como el resultado de la apreciación del bitcoin en los mercados internacionales.

Desde que se convirtió en la primera nación en el planeta en aceptar el bitcoin como moneda oficial en 2021, el gobierno salvadoreño ha seguido una estrategia de acumulación continua de esta criptodivisa. Este enfoque ha sido promovido por el Ejecutivo como parte de un modelo económico alternativo que intenta diversificar las fuentes de ingresos y disminuir la dependencia del dólar estadounidense, la otra moneda oficial del país.

El aumento en las reservas se ha impulsado por la reciente alza en el valor del bitcoin, que en 2025 ha mostrado una recuperación significativa, superando de nuevo los 60,000 euros por unidad en ciertos momentos del año. Este fenómeno ha incrementado notablemente el valor de los activos digitales que el gobierno compró en años pasados, muchos de los cuales fueron adquiridos a precios más bajos que los actuales.

En el desarrollo de este proceso, se han canalizado recursos públicos para adquirir bitcoin directamente, con operaciones que han sido parcialmente divulgadas por medios oficiales, aunque mantienen algo de falta de claridad respecto a los detalles de cada transacción. Ciertas compras se han efectuado mediante plataformas centralizadas, mientras que otras han seguido métodos menos convencionales, como el aviso de adquisiciones diarias automáticas.

El presidente salvadoreño ha defendido esta política como una apuesta a largo plazo que permitirá al país beneficiarse del potencial transformador del bitcoin. Además de las compras gubernamentales, el país ha impulsado iniciativas como “Bitcoin City”, una ciudad proyectada para funcionar con energía geotérmica y que busca convertirse en un centro financiero global basado en criptomonedas.

Los críticos de la estrategia, sin embargo, han expresado preocupación por el uso de fondos públicos en activos volátiles, cuestionando la sostenibilidad de una política monetaria basada en criptodivisas. Algunos sectores sostienen que las ganancias actuales podrían revertirse rápidamente ante cualquier corrección en los mercados, lo que afectaría directamente la solidez fiscal del país. También se han señalado los riesgos asociados con la falta de regulación internacional y la limitada aceptación del bitcoin entre la población salvadoreña para transacciones cotidianas.

Aunque se han emitido estas advertencias, las autoridades han reafirmado su apoyo al proyecto. Simultáneamente, se han impulsado medidas para fomentar la aceptación mediante beneficios ofrecidos a negocios y ciudadanos, además de avanzar en la creación de infraestructuras tecnológicas que faciliten las transacciones con criptomonedas en servicios públicos y comercios.

El impacto de esta estrategia en la economía salvadoreña ha sido objeto de análisis tanto en el ámbito regional como internacional. Organismos multilaterales han advertido sobre los desafíos fiscales y de gobernanza que supone integrar un activo tan volátil en las finanzas públicas. No obstante, para algunos economistas, el caso salvadoreño también representa un experimento innovador que podría abrir camino a nuevas formas de manejar las reservas de los Estados en un contexto de transformación digital.

Hoy en día, el país sigue aumentando su presencia en el ecosistema cripto a través de iniciativas educativas, colaboraciones con compañías del sector blockchain y la investigación de productos financieros respaldados por bitcoin, tales como los «bonos volcán». Estas actividades apoyan la idea de que El Salvador no solo se enfoca en una estrategia especulativa, sino que busca establecer un modelo de desarrollo económico que está en sintonía con las nuevas tecnologías y el mercado digitalizado mundial.

Con el precio del bitcoin aún sujeto a la volatilidad del mercado, la estrategia del país sigue siendo vista con atención por analistas y gobiernos del mundo, como un caso pionero en la adopción estatal de criptomonedas en el sistema financiero nacional.

Por Otilia Adame Luevano

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